[1][2][3] Considerado como uno de los escritores argentinos más importantes del siglo XX, en especial por El juguete rabioso (1926), Los siete locos (1929), Los Lanzallamas (1931), El Amor Brujo (1932) en el ámbito novelístico, junto con importantes estelas en el teatro, con obras como Trescientos millones (1932), La isla desierta (1937), y en la prensa argentina, con sus variopintas aguafuertes que se publicaban semanalmente en el diario El Mundo.
Sus padres, el prusiano Karl Arlt y la austrohúngara Ekatherine Lobstraibitzer, eran un par de inmigrantes pobres recién llegados al país.
En 1926 escribió su primera novela: El juguete rabioso, a la cual le iba a poner inicialmente como título La vida puerca, pero en esa época Arlt era secretario y amigo de Ricardo Güiraldes, quien le sugirió que el nombre original La vida puerca sería demasiado tosco para los lectores de ese tiempo.
Contrajo matrimonio en Córdoba con Carmen Antinucci, en 1922; un año después nació su primera hija, Mirta Arlt, quien se convertiría en su albacea.
En la ceremonia de despedida habló el escritor Nicolás Olivari, y el poeta Horacio Rega Molina leyó un poema.
El suceso no sonó en los diarios porque entre las noticias se encontraba el desagravio a Jorge Luis Borges, por entonces relegado del Premio Nacional de Literatura.
Mientras estuvo viva, su hija Mirta Arlt (fruto de su primer matrimonio) manejó el legado del escritor hasta su fallecimiento en 2014.
Para el escritor y crítico literario Ricardo Piglia, Arlt inauguró la novela moderna argentina, con su estilística nueva.
Escribió cuentos que han entrado a la historia de la literatura, como El jorobadito, Luna roja y Noche terrible.
En Megáfono, n.º 9 (1931), revista dirigida por Sigfrido Radaselli, Edwin Rubens y Víctor Max Wullich, hay un comentario sobre Los lanzallamas, de Roberto Arlt, firmado por un tal Lisandro Alonso: