Remigio de Auxerre

En 883 dejó Auxerre y marchó a Reims, adonde el arzobispo Fulco lo había llamado como profesor de la Escuela Catedralicia y allí permaneció hasta 900, cuando se fue a París para enseñar hasta que le llegó la muerte en 908.

Su pensamiento está influido por el Platonismo y la Teología del irlandés Juan Escoto Erígena, su contemporáneo.

Su obra, enteramente escrita en latín, está en parte perdida.

Entre sus obras representativas se citan sus comentarios al Génesis (Expositio super Genesim), a los Salmos (Enarrationes in Psalmos) y al Evangelio según San Mateo.

Gran difusión tuvieron en la Edad Media sus reflexiones ligadas a los gramáticos y comentaristas de la antigüedad tardía (Donato, Prisciano, etc.) y a escritores latinos como Boecio (De Consolatione Philosophiae y Opuscula sacra) y Marciano Capella (De Nuptiis Philologiae et Mercurii et de septem Artibus liberalibus libri novem).