Su obra es frecuentemente recordada en las publicaciones evangélicas, y en el 2006 fue llevada al cine en la película End of the Spear.
Eliminaron en gran medida la violencia tribal, y la influencia extranjera ha sido determinante para esta nacionalidad indígena.
La tribu estaba dividida en tres grupos, hostiles entre sí: los Geketaidi, los Baïidi, y los Wepeidi.
[1] Antes de su primer contacto pacífico con forasteros (a los que llamaban cowodi) en 1958, los huaorani defendían ferozmente su territorio.
Jim Elliot conoció y trabó amistad con él cuando ambos asistían al Wheaton College, en Illinois.
Sin embargo, en 1953 Shandia fue arrasada por una inundación, razón por la cual tuvo que retrasar su viaje hasta septiembre del mismo año.
[8] Tras ser desmovilizado en 1946, estudió también en el Wheaton College, pero abandonó la carrera después de realizar en 1948 un curso para unirse a la Mission Aviation Fellowship.
[9] También era parte del equipo Roger Youderian, misionero de 32 años que había estado trabajando en Ecuador desde 1953.
[10] Tras trabajar con ellos durante aproximadamente un año, Youderian y su familia empezaron a evangelizar una tribu relacionada con los shuar, los achuar.
Los misioneros esperaban que, mediante el intercambio regular de regalos y la comunicación en su lengua, pudieran ganarse paulatinamente su amistad.
La técnica que utilizaron, desarrollada por Nate Saint, consistía en volar cerca del lugar de entrega en pequeños círculos concéntricos mientras se acercaba el regalo desde el avión a tierra por medio de una soga.
Después de algunas entregas más, en noviembre los huaorani empezaron a atar regalos para los misioneros en la soga tras retirar los que recibían.
Los misioneros consideraron este un gesto de amistad y elaboraron planes para conocer a los huaorani en tierra.
[14] Hasta este momento Pete Fleming no se había decidido a participar en la operación y Roger Youderian seguía trabajando más al sur de la selva.
Acordaron llevar armas, pero decidieron que solo las utilizarían para disparar al aire y asustar a los huaorani si atacaban.
[15] En la víspera del 2 de enero llegó Youderian y Fleming confirmó su participación, así que los cinco se reunieron en Arajuno para preparar su salida al día siguiente.
[16] El 6 de enero, después de que los estadounidenses pasaran varios días esperando y gritando frases básicas en el idioma huaorani a la selva, llegaron los primeros visitantes: un hombre joven y dos mujeres aparecieron en el banco opuesto del río alrededor de las 11:15, y pronto se unieron a los misioneros, quienes se hallaban acampando.
La mujer mayor aparentemente estaba más interesada en conversar con los misioneros, y se quedó en el campamento durante gran parte de la noche.
Gikita, un miembro veterano del grupo cuya experiencia con los forasteros parecía haberle enseñado que no se podía confiar en ellos, recomendó asesinarlos.
Elliot, el primer misionero lanceado, sacó su pistola pero no hizo ningún disparo contra sus atacantes.
[28] La consiguiente publicidad mundial le dio a varias organizaciones misioneras un poder político significativo, especialmente en los Estados Unidos y América Latina.
Cinco comunidades, entre ellas los tagaeri, decidieron sin embargo permanecer aisladas en las partes más remotas de su territorio, rechazando todo contacto con los cowode (no huaorani).
[33] Entre los cristianos evangélicos, los cinco misioneros asesinados son en general considerados mártires y héroes.
[39] Los autores cristianos consideran positivas tanto la operación como los sucesivos esfuerzos misioneros de Rachel Saint y organizaciones misioneras como Mission Aviation Fellowship, Wycliffe Bible Translators, HCJB World Radio, Avant Ministries (anteriormente Gospel Missionary Union), y otros.
El trabajo del Summer Institute of Linguistics «pacificó» a los huaorani durante los años 1960.