Oftalmoscopio

ὀφθαλμός 'ojo' y σκοπέω 'observar') es un instrumento para ver ampliado el fondo del ojo de un paciente, donde se encuentra la retina.

Luego Von Helmholtz incrementó la cantidad de luz que se reflejaba al superponer tres placas planas.

Después, plateó la parte posterior del cristal y lo transformó en un espejo más fuerte; para que el observador pudiera ver se dejó un área pequeña sin platear o se hacía un orificio al espejo (UAG, 2011, en red).

También en este mismo año, Rekoss incorpora dos discos móviles con lentes que permitían un enfoque más fácil.

Actualmente se ha logrado que este aparato proyecte la luz por un prisma y esta la desvié 90°.

En la cara posterior del oftalmoscopio se encuentra un disco o rueda que permite cambiar la forma e intensidad de la luz empleada: Para utilizarlo, el explorador (bien sea óptico o médico) debe colocarse frente al paciente, mirándole, y proyectar el rayo de luz del oftalmoscopio, en un ambiente de poca luminosidad.

Por ley, si el explorador es médico oftalmólogo, tendrá permiso para dilatar la pupila al paciente mediante medicamentos midriáticos.

La persona que es examinada debe mirar hacia adelante y no mover sus ojos.

Oftalmoscopio (izquierda) y otoscopio (derecha).