Su corteza es gris clara escamosa y las hojas caducas verde pálidas.
La pulpa, verde brillante, se come tal cual aunque da una sensación de sequedad rasposa en la boca, que no es muy placentera.
[2] Terminalia ferdinandiana fue descrita por Arthur Wallis Exell y publicado en J. Bot.
1935[3][4] Terminalia: nombre genérico que deriva su nombre del latín terminus, debido a que sus hojas están muy al final de las ramas.
Ferdinandiana: epíteto otorgado en honor del botánico Ferdinand von Mueller.