La jaula de un rodamiento es un elemento mecánico que contribuye a mantener correctamente separados los rodillos del dispositivo, de forma que no puedan rozarse entre sí.
Aseguran que no se toquen o rocen entre sí en direcciones opuestas y permiten que el cojinete trabaje de forma más homogénea mediante la distribución uniforme de los elementos rodantes entre los dos anillos.
[1] En el caso de rodamientos o guías desmontables, también mantienen unidos los elementos rodantes y así evitan que se diseminen.
Existen muchos materiales adecuados para fabricar jaulas de rodamientos.
Estos materiales difieren en sus propiedades y comportamiento frente a cambios de temperatura o temperaturas elevadas, en el modo en el que la grasa se distribuye por ellos y en su idoneidad para las diferentes velocidades de giro o frecuencias a las que debe trabajar el rodamiento.