Inversión inmobiliaria es aquel tipo de inversión que se realiza en bienes inmuebles con el objetivo de generar un beneficio económico.
Las formas en las que tradicionalmente se ha hecho inversión en bienes raíces (bienes inmuebles) se da a través de la compra de inmuebles tales como una casa, un apartamento, un local comercial o un terreno esperando captar una valorización o plusvalía del mismo.
"Tener bienes raíces ha sido considerado por mucho tiempo como una inversión a largo plazo, cargando consigo una buena carga de protección frente a la inflación"[1] La premisa es que el valor del inmueble comprado puede aumentar su valor y al venderlo posteriormente se obtiene una ganancia con un nivel de riesgo menor que en otros tipos de inversión.
[2] Esa es una manera de monetizar la inversión en bienes raíces pero también se encuentra el caso del alquiler o renta de las propiedades para tener, además de la valorización propia del activo inmueble, una renta periódica.
[3] Generalmente se considera a los bienes raíces como una de las principales alternativas de inversión, ya que permite al inversor adquirir un activo que históricamente tiende a apreciarse, y que, por tanto, posiblemente crezca en valor al venderse o se pueda alquilar con un buen retorno de la inversión.