Williams permaneció durante cuatro años en el quinteto de los Ohio State Buckeyes, anotando 2.011 puntos (por aquel entonces un récord) y consiguiendo 1.111 rebotes (aún segunda mejor marca universitaria después de la registrada por Jerry Lucas).
Williams fue llamado para el All-Big Ten como júnior, cuando Ohio acabó con un balance de 21-8 y ascendió a las NCAA regionales.
Lideró a los Buckeyes en anotación ese año con una media de 17.6 puntos por partido.
En 1993, firmó con los New York Knicks, donde pasó seis años sustituyendo al perenne All-Star Patrick Ewing.
Cuatro años más tarde, volvería a los Knicks como entrenador asistente.