Francia tuvo suerte en el sorteo de grupos y le tocó un camino fácil, para su experiencia, hasta semifinales.
Castaignède se lesionó en un entrenamiento luego del primer partido y Brusque lo reemplazó, este no llegó a jugar.
En los cuartos de final se cruzaron ante los Pumas del entrenador kiwi Alex Wyllie, el capitán Lisandro Arbizu, Omar Hasan, Rolando Martín y Gonzalo Quesada.
Las semifinales les puso el primer rival fuerte: la superpotencia Nueva Zelanda, que alineó a Craig Dowd, Robin Brooke, el capitán Taine Randell, Andrew Mehrtens y Jonah Lomu.
Los All Blacks cometieron demasiados penales, no lograron marcar puntos en los 35 minutos finales y recibieron tres afortunados tries de errores propios, para terminar cayendo asombrosamente.