En conjunto, se estima que 16.376 polacos fueron víctimas de estos crímenes.
[2] Las violaciones también se cometieron contra mujeres y adolescentes polacas durante las ejecuciones masivas llevadas a cabo principalmente por el grupo paramilitar Selbstschutz (Unidades de autodefensa), que acompañaba a los soldados de la Wehrmacht en territorio bajo la administración de los militares alemanes.
Estas violaciones se realizaron antes de disparar contra las mujeres cautivas.
Ruth Seifert escribió que "en los territorios orientales, la Wehrmacht solía marcar a fuego los cuerpos de las partisanas capturadas y también a otras mujeres con las palabras 'Ramera para las tropas de Hitler' y usarlas según lo expresado".
Este sangriento episodio sirvió de trasfondo histórico a la novela, después llevada al cine, La mandolina del capitán Corelli, de John Madden.