Patz nació Elberton, Georgia de la única familia judía en la ciudad.
"[5][6] Patz formuló una hipótesis que había una correlación entre la alta tasa de ceguera y el uso de puro oxígeno para tratar a bebes prematuros, el que era una práctica habitual.
[3][7] Patz propuso un estudo clínico para corroborar su hipótesis, pero los National Institutes of Health se negaron a financiar el estudio por razones éticas.
Sirvió como director del Instituto de Ojos Wilmer en Johns Hopkins desde 1979 hasta 1989.
[2] En 1956, Patz y V. Everett Kinsey recibieron el Premio Albert Lasker por Investigación Médica Clínica por sus trabajos en un estudio que confirmó los hallazgos de Patz sobre la ceguera infantil,[1] Helen Keller les presentó el premio.