La apología o enaltecimiento del terrorismo es el discurso, tanto hablado o por escrito, en defensa o alabanza de acciones u organizaciones terroristas.
No es una disculpa o una opinión sobre estas prácticas o sus ejecutores, sino una defensa de estos comportamientos.
[1] Es un agravante de la inducción al delito, que también constituye en sí misma una práctica delictiva, pero por su especial carácter se la clasifica y pena con una mayor contundencia.
Varios códigos penales[2] castigan estas prácticas por su carácter inductivo y por la estrecha relación con la figura del autor intelectual.
El principal motivo de considerar esto delito es que nadie puede utilizar su palabra para elogiar actos delictivos porque puede contribuir a que se realicen más delitos de esta o similar naturaleza.