Antonio Juez Nieto

Antonio Juez fue un personaje singular de la vida artística y cultural pacense, homosexual, elegante, sensible y culto, llevó a cabo una polifacética labor en su ciudad natal.

[1]​ Como pintor utilizó técnicas como el óleo, el gouache o la tinta, de la pintura al dibujo.

Tuvo influencias de Gustave Moreau y Aubrey Beardsley y los ilustradores españoles José Zamora y Manuel Bujados, cuyos modelos fueron a veces fuente directa de inspiración.

La temática de su obra enlaza con el simbolismo decadente del cambio de siglo: alegorías, amor, pecado, tentación y muerte, con personajes elegantes y sofisticados, climas enigmáticos y su gusto por el exotismo oriental; no faltan tampoco las mujeres fatales y seductoras, como Salomé, o las que protagonizan los cinco grandes lienzos apaisados que Juez pintó para la decoración de los almacenes La Giralda en 1936 y 1937: Cleopatra, la reina de Saba, Haru-Ko, Carmen y la propia Venus.

Destacó también en su faceta de ilustrador para novelas y revistas.