Ernst Pepping

Su obra se empezó a conocer desde 1926, cuando empezó a destacar por sus primeras composiciones (concierto para orquesta, preludios corales para órgano, suite).

Su técnica, como compositor, era una curiosa síntesis de los grandes maestros alemanes de los siglos XVI y XVII y un lenguaje tenso y dinámico muy de su tiempo, quizás emparentado —incluso a costa de exponerse equívocos— con Hindemith o Stravinski.

Entre sus obras orquestales se pueden citar: De su gran producción de música vocal, destinada al culto evangélico, cabe citar: También tiene dos obras importantes de técnica y estilística musical, publicadas en la Colección Göschen: Pepping disfrutó de gran aprecio en su país, mereció los premios Mendelssohn (1936), al mejor trabajo (Berlín, 1948), Buxtehude (Lübeck, 1955), Schumann (Düsseldorf, 1956) y de la Asociación Filarmónica de Bremen, (1961).

Además, era miembro de la Academia de Bellas artes de Berlín (desde 1955) y doctor honoris causa en Filosofía (Berlín, 1955).

Su obra en realidad, muy cerrada en la mística evangélica germánica, tiene muy poca difusión en el extranjero, lo cual no significa que quede tan lejos de la sensibilidad de su tiempo y que no se den a menudo audiciones de ella en festivales muy considerados internacionalmente, como por ejemplo los de Donaueschingen, Baden-Baden y los de la Asociación General de Música Alemana.