[5] El alguacil del condado de San Mateo y la policía local de San Bruno respondieron a la escena y aconsejaron al público que se mantuviera fuera del área.
[8] Múltiples empleados de YouTube publicaron en Twitter y Snapchat para compartir actualizaciones continuas en directo desde el campus.
[9] La policía de San Bruno informó en un comunicado que «la investigación ahora está analizando un sitio web que parece mostrar a la misma mujer quejándose de YouTube por sofocar el tráfico y suprimir vídeos».
[12][13] Publicó contenido en Facebook, Instagram, Telegram y YouTube en persa, azerí e inglés.
[16] Se informó que la policía advirtió en múltiples ocasiones a la familia de la autora.