[1] El objetivo general era vencer definitivamente al Ejército rumano y facilitar así la firma de la paz.
[1] Los austro-alemanes gozaban de superioridad numérica (tres soldados por cada dos del enemigo) y esperaban poder hacer retroceder a los rumanos con facilidad.
[3] El 10 de agosto, cuando la situación parecía desesperada, Averescu solicitó y obtuvo refuerzos, que la tarde del día siguiente lograron recuperar a la bayoneta algunos de las posiciones clave perdidas los días anteriores.
[4] Ese día los austro-alemanes contraatacaron y recuperaron las cumbres de Coṣna, que dominan Târgu Ocna.
[6] Aunque a principios de septiembre tuvieron lugar algunos violentos choques entre los dos bandos, fue para consolidar las posiciones.