Los tallos por lo general son cortos y están completamente cubiertos por las bases imbrincadas de las hojas.
Las raíces plateadas son gruesas, redondas o aplanadas, se adhieren fuertemente al sustrato mediante cilios en su parte inferior.
La punta en crecimiento es verde o rojiza; al mojarse la raíz, el llamado velamen se vuelve verdoso.
Las flores, mayoritariamente planas, se reconocen fácilmente como orquídeas; presentan tres sépalos, por lo general uniformes en forma y color, y tres pétalos, de los cuales el inferior forma el labelo, generalmente fuertemente trilobulado, de colores llamativos y con dos característicos apéndices alargados en el ápice, o con cilios o vellosidades o una combinación de estos.
Este género se encuentra entre las orquídeas más populares para su cultivo doméstico debido a su facilidad de propagación y floración en condiciones artificiales.
Phalaenopsis requiere humedad alta (60-70%) y condiciones de luz que oscilen entre los 12 000 a 20 000 lux.
Durante unos tres meses la vara crecerá hasta que empiece a formar los gruesos capullos florales.