La OMS define medicamento falsificado como “un producto etiquetado indebidamente de manera deliberada y fraudulenta en lo que respecta a su identidad y/o fuente”.
En España, el Real decreto 870/2013[7] regula la venta en línea de medicamentos, por el cual sólo está permitida la venta a distancia para aquellos medicamentos de uso humano sin receta médica (Especialidades Farmacéuticas Publicitarias o EFP).
La Directiva Europea 2011/62/UE ha introducido un logotipo obligatorio que se colocará en los sitios web de las farmacias en línea autorizadas.
Este logotipo permite a los pacientes y consumidores identificar las farmacias en línea autorizadas.
Son múltiples los puntos críticos sobre los que efectuar controles frente a la falsificación, pero la atención se centra especialmente en procesos como el etiquetado y la distribución.