El león aparece sentado con la cabeza al frente y las patas delanteras extendidas hacia delante.
El cuerpo voluminoso está animado mediante grandes incisiones que marcan las costillas y la caja torácica.
Lo más difundido es su relación con el mundo funerario, serían algo parecido a los "guardianes de las tumbas".
También pueden ser símbolo de fuerza, potencia prestigio y poder personal.
La estatuaria ibérica de animales refleja animales reales (leones y toros en su mayoría) o simbólicos (esfinges, grifos), que son las famosas bichas, llamadas así por los habitantes del lugar donde han aparecido.