Durante el gobierno de Gabriel Báthory, Jorge Rákóczi I se retiró a sus territorios húngaros bajo influencia germánica y no tomó parte en la vida política precisamente por su muy corta edad.
Sin embargo, tras la muerte de Bethlen, su esposa fue la que permaneció en el trono por varios meses habiendo sido nombrada su sucesora por la Gran Asamblea.
Pronto surgieron conflictos entre Catalina y Esteban Bethlen, hermano menor del fallecido monarca.
Cuando se estaba disponiendo para avanzar hacia Viena, el Sultán lo prohibió y lo obligó a regresar.
Tanto Jorge Rákóczi I como su esposa Susana Lorántffy fueron dos figuras de gran importancia del protestantismo en Transilvania, abriendo incontables escuelas y promoviendo la confesión religiosa cristiana calvinista.