Se cultiva como flor ornamental en muchas partes del mundo y se la conoce normalmente como rosa de Siria, altea, suspiro, en Argentina,[1] granado blanco, malva real de Sevilla o, por algunos, malvavisco arbóreo.
[2] En Angloamérica se la denomina Rose of Sharon pero más comúnmente como hibiscus y es caducifolia.
Estas pueden ser de varios colores: blancas, rosadas, rojas, violetas, etc. Cada flor tiene una corta vida (alrededor de un día), pero ya que la planta produce muchas siempre podrán apreciarse varias.
En el himno nacional de este país se compara a Corea con esta flor.
Además, puede crecer en todo tipo de suelos, aunque es preferible que este se abone y que sea rico en nitrógeno, beneficiando a la densidad y calidad del follaje.