La insurrección estuvo comandada por el Ejército Popular Revolucionario (PRA, por sus siglas en inglés), formado en secreto por el MNJ y recibió formación militar en el exterior del país antes de la revolución.
El nuevo gobierno comunista estableció estrechas relaciones con Cuba, y gracias precisamente a la ayuda dieron comienzo las obras para la construcción de un aeropuerto internacional.
Así, Coard ordenó el arresto domiciliario de Maurice Bishop y tomó el control del Gobierno Popular Revolucionario.
Tras este golpe de Estado, Bernard Coard remodeló todo el gabinete y llevó a cabo grandes purgas dentro del MNJ.
Tras las purgas, un nuevo gobierno llamado Consejo Revolucionario Militar, liderado por el general Hudson Austin tomó el control del país.