La hembra es mucho menos vistosa, con un plumaje castaño jaspeado, similar al del faisán común hembra.
A pesar de la apariencia vistosa del macho, estos pájaros son muy difíciles de ver en su hábitat natural que son los bosques densos y oscuros con la maleza espesa.
Esta especie se relaciona estrechamente al faisán dorado (Chrysolophus pictus) y las poblaciones introducidas en Inglaterra se cruzan produciendo híbridos.
Se alimentan de grano, hojas e invertebrados que encuentran revolviendo la tierra; duermen por la noche en los árboles.
El macho tiene una llamada ruda en la estación de la cría.