Los derechos de los animales están estrechamente asociados a dos subculturas del movimiento punk: el anarcopunk y el straight edge.
Entre estos últimos destacan Rod Coronado y Peter Daniel Young, miembros de SHAC, entre otros.
[4][5] Por su parte, los devotos de la tradición Hare Krishna, presentes en la corriente krishnacore, tienen como obligación ser vegetarianos.
[11] La investigadora Kirsty Lohman señala que la preocupación por el bienestar animal del punk se sitúa en una política más amplia de conciencia medioambiental y en contra del consumismo inconsciente, sugiriendo una especie de continuidad con contraculturas anteriores como los hippies y el vanguardismo.
[17] También ha habido interpretaciones de izquierda, conservativas, radicales, anarquistas y religiosas del straight edge.
[25] La politización y radicalización a través del punk típicamente envuelve la concientización sobre la liberación animal a través de letras de canciones y álbumes que incluyen información e imágenes sobre crueldad animal.
[26][27] Respecto a los activistas vegan straight edge, Pieslak afirma que el "movimiento tuvo un impacto vehemente en los oyentes, con la música interpretando un rol transformativo".
[33] La asociación del anarcopunk con los derechos de los animales y el ambientalismo se remonta a los años 1980 en el Reino Unido.
[40] El investigador Aragorn Eloff nota que a través de la historia del anarquismo ha habido algunas corrientes e individuos que criticaron al especismo y adoptaron dietas a base de plantas, pero ninguna lo había hecho con tal militancia como el anarcopunk en los 1980.
[25] La filosofía anarquista del punk, que favoreció a la acción en lugar de una organización política formal, fue expresada en punks movilizándose como saboteadores de la caza (cuyo tamaño fue "abultado" por ellos), recaudando fondos para agrupaciones activistas y circulando propaganda antiviviseccionista.
[45] Kusche destaca que la caza fue tradicionalmente vinculada a la aristocracia británica, quienes entonces fueron interrumpidos por los "andrajosos [y] antisociales" punks.
[45] Muchos anarquistas británicos tradicionales difirieron en varios puntos con el anarcopunk, considerando su interés en el Frente de Liberación Animal (F.L.A.
[47][nota 2] La banda Flux of Pink Indians fue pionera en esta tendencia con su EP Neu Smell, de 1981.
[51][52] Durante su carrera, Flux entregó miles de folletos sobre vivisección y otros temas en sus conciertos.
Esta banda hizo un "llamado a las armas" contra distintas instituciones, incluyendo los mataderos, y proyectaban videos de estos mientras tocaban.
[53][43] El título de su canción de 1983 "Meat Means Murder" ("Carne significa asesinato", en español) se volvió un eslogan que rápidamente se extendió en la escena punk; artículos sobre el tema aparecieron en fanzines, incluso en algunas estadounidenses (Flipside y Maximumrocknroll) y australianas.
Esto no es para reprender excesivamente a las bandas de punk, pero deben ser consideradas en la perspectiva correcta..."[73] Muchos activistas por los derechos de los animales como Rod Coronado,[74] Craig Rosebraugh,[74] Isa Chandra Moskowitz[75] y David J. Wolfson[76] fueron inicialmente inspirados por bandas anarcopunk.
[81] No obstante, frecuentemente sirve como un vínculo para una mayor participación política, especialmente en justicia social y causas progresistas.
[83] La corriente más controvertida que apoyó a los derechos de los animales fue el hardline, una ideología biocéntrica militante que combina el veganismo, políticas revolucionarias y una visión abrahámica del orden natural, por lo tanto abjurando la homosexualidad y el aborto.
[91][nota 4] Varias bandas straight edge siguieron esta dirección, como Insted y Gorilla Biscuits.
[6][19][nota 5] El sociólogo Ross Haenfler calcula que en esta época al menos tres de cada cuatro straigth edges en Denver, Colorado, eran vegetarianos o veganos.
[70] Simultáneamente, a finales de los años 1980, el subgénero del hardcore powerviolence se estableció en California, contando con letras políticas y militantes que también abordaban la liberación animal.
[97] En 1990, la banda californiana Vegan Reich, formada en la comunidad anarcopunk, publicó su EP del mismo nombre junto a un manifiesto que comenzaría el hardline, una ideología biocéntrica, militante, vegana, antidroga y sexualmente conservativa.
[108][109] Otras bandas estadounidenses vegan straight edge notables durante los años 1990 fueron Birthright (Indiana), Culture (Florida), Day of Suffering (Carolina del Norte), Green Rage (Nueva York), Morning Again (Florida) y Warcry (Indiana).
[90] En gran medida, su estilo fue una mezcla de hardcore punk y metal extremo conocido como metalcore.
[110] La compañía discográfica vegan straight edge Catalyst Records fue fundada en Indiana también a principios de los años 1990.
[118] Los métodos de acción directa fueron especialmente debatidos por la agresividad y en ocasiones delincuencia que acarreaban.
[12] Muchos activistas, como Peter Daniel Young,[74] varios miembros de Stop Huntingdon Animal Cruelty 7 (SHAC 7)[74][122] y Walter Bond[123] fueron inicialmente inspirados por bandas straight edge.
En Alemania, la fanzine punk Ox-Fanzine fue fundada en 1989 y comenzó a publicar libros de cocina veganos.