Batalla de Smolensk (1943)

A pesar de una impresionante defensa alemana, el Ejército Rojo consiguió en el curso de esta batalla, abrir varias brechas decisivas, liberando ciudades importantes como Smolensk y Róslavl, entrando en la Bielorrusia ocupada.

La región en la cual se efectuó la batalla es una planicie con colinas bajas, hondonadas, zonas pantanosas y bosques, que limitaron las posibilidades en términos de movimientos militares.

[4]​ El territorio además, está cruzado por numerosos ríos, siendo los más importantes de ellos el Daugava, el Dniéper, el Desná y el Ugrá.

La red de carreteras no estaba muy desarrollada; los caminos pavimentados eran escasos.

En cuanto a los ferrocarriles, las tropas soviéticas podían contar solo con una vía férrea particularmente grande: la línea Rzhev–Viazma–Kírov.

En ciertos lugares, donde se temía ataques de vehículos blindados, la tercera zanja era de hecho un foso antitanques en cuyo lado oeste era una pendiente, abrupta, protegía emplazamientos para la artillería, particularmente las ametralladoras.

En estas condiciones, la ofensiva de las tropas soviéticas se aprestaba a ser particularmente difícil.

Sin embargo, el ataque se encontró rápidamente confrontado con una resistencia maciza y pesada.

[7]​ El primer día, las tropas soviéticas se habían acercado solamente 4 kilómetros,[8]​ a pesar de estar utilizando todas las tropas disponibles empeñadas en esta operación (artillería, encargados de las comunicaciones y técnicos comprendidos).

En este sector en el cual la Wehrmacht disponía solo de pocas tropas y reservas limitadas, las tropas soviéticas lograron atravesar las líneas alemanas y avanzar 10 kilómetros en dos días.

Las enormes pérdidas sufridas por el 5.º Cuerpo Mecanizado, lo forzaron a retirarse del combate.

Sin embargo, como sobre otras partes del frente, los 39.º y 43.º Ejércitos se encontraron confrontadas con una virulenta oposición alemana.

El callejón sin salida que resultó de esto, aunque no constituía intrínsecamente una derrota, representaba sin embargo para el mando soviético un verdadero jaque.

[20]​ El 2.º Cuerpo Blindado comenzó a participar en la batalla con el fin de agrandar la abertura creada.

El 30 de agosto, las fuerzas alemanas fueron forzadas a abandonar Yelnia, sufriendo grandes pérdidas.

La identificación de una falla en la defensa alemana iba a modificar todos los planes previstos.

[21]​ Esta situación probablemente significaba que la ofensiva soviética no había sido prevista por los alemanes a lo largo de este eje en particular.

[22]​ Para el 6 de septiembre, la ofensiva había disminuido notablemente sobre el conjunto del frente; las tropas soviéticas avanzaban solamente 2 kilómetros por día.

Los objetivos siguientes definidos por la Stavka concernían a las ciudades mayores de Smolensk, Vítebsk y Orsha.

El mismo día, Yártsevo, una estación ferroviaria importante y próxima de Smolensk, fue liberado por las tropas soviéticas.

Sobre el costado izquierdo del Frente del oeste, las divisiones de fusileros soviéticos alcanzaron el río Desná y lo flanquearon, creando varias cabezas de puente sobre su orilla occidental.

[26]​ La operación de Smolensk constituyó una victoria decisiva para los soviéticos y una derrota aguda para la Wehrmacht.

Esta victoria del Ejército Rojo puede parecer modesta en comparación con las ofensivas que se efectuarían más tarde (no permitió hacer retirar las líneas enemigas más allá de 200 a 250 kilómetros[27]​), pero tuvo no obstante un impacto importante en diversas consideraciones.

En segundo lugar, los anillos defensivos alemanes, en los cuales las tropas de la Wehrmacht habían previsto apoyarse, fueron totalmente rebosados por lo esencial.

Un cierto número de ellos llegó a resistir, pero fue rápidamente evidente que no durarían demasiado.

Finalmente, el frente alemán, antes unido y compacto, fue separado en lo sucesivo en dos por los inmensos e impenetrables pantanos de Prípiat.

[29]​ Por primera vez, las tropas soviéticas penetraron en territorios desde hace tiempo ocupados por los alemanes, y descubrieron allí los crímenes de guerra cometidos por la SS, el Einsatzgruppen y las tropas de la Wehrmacht.

Finalmente, la operación Bagration, realizada en el curso del verano de 1944, le permitió al Ejército Rojo eliminar la presencia militar alemana en casi la totalidad de los territorios soviéticos todavía ocupados, lo que puso término a la ocupación nazi de la URSS, llevando la guerra luego a Polonia y Alemania.

Un mapa de la zona de conflicto, con las fronteras actuales entre Rusia (verde), Ucrania (morado) y Bielorrusia (naranja). La superficie de la cuenca del Dniéper , repartida entre los tres estados, se representa con colores más claros. Al norte (en la actual Rusia) está la ciudad de Smolensk , sobre el río Dniéper poco antes de atravesar la actual frontera ruso-bielorrusa, a mitad de camino entre Minsk y Moscú .