Urocyon littoralis

La población del zorro isleño descendió fuertemente durante la década de los 90 a causa de las enfermedades introducidas en el archipiélago, la actividad humana y la depredación del águila real.

Como en este, el dorso es gris plateado, surcado por una banda negra en su parte superior que va desde la cabeza a la cola.

Presenta bigotes negros largos en el hocico, que es afilado y agudo.

Hasta no hace mucho, los zorros isleños carecían de depredadores y representaban la pirámide alimenticia de sus islas, por lo que declinaron rápidamente con la llegada del águila real y los cazadores humanos, a los que no temían inicialmente.

Los zorros se comunican entre sí mediante una variada gama de sonidos y señales visuales.

Aunque son muy similares en su aspecto, se dan en ellos varias diferencias genéticas y fenotípicas.

El primer aislamiento se produjo hace entre 16000 y 14500 años, muy al final de la última glaciación.

Se cree que los zorros grises originales llegaron por sí mismos, cruzando el estrecho que separaba la entonces isla de Santa Rosae (formada por las islas de San Miguel, Santa Rosa, Santa Cruz y Anacapa, entonces unidas debido al descenso del mar durante la era glacial) del continente sobre balsas naturales de vegetación o incluso a nado.

Allí dieron lugar a una primera diferenciación de la especie original, que posteriormente fue introducida por tribus amerindias en las otras tres islas donde actualmente hay zorros isleños.

En cualquier caso, los animales acabaron libres en las islas y dieron lugar a una subespecie diferente en cada una.

Los zorros que llegaron a Anacapa y Santa Bárbara, en cambio, se extinguieron al poco tiempo.

Ese año se instalaron radiocollares en los animales y se pudo probar que la mayor parte de las muertes en esta especie se debían a la depredación continua del águila real, un ave que no había sido observada en las Islas Santa Bárbara antes de 1990 (a Santa Cruz no llegó hasta una fecha tan tardía como 1999).

Entre los animales introducidos en las islas se incluyen también gatos, ovejas, cabras e incluso bisontes americanos que fueron llevados allí por productores de cine en los años 20.

Los cerdos cimarrones y las águilas reales son su principal objetivo, por lo que se están capturando un gran número de ejemplares que son enviados más tarde a tierra firme.

Joven cría de zorro isleño.
El zorro gris en cacería.
Ejemplar de águila real, principal depredador del zorro isleño.
Pareja de zorros isleños en cautividad.