Los Titans en su última serie ofensiva llegaron hasta la yarda décima de los Rams, con seis segundos por jugar y sin tiempos muertos.
El mariscal de los Titans Steve McNair, en la última jugada del juego, envió un pase rápido para Kevin Dyson quien atrapó el balón en la yarda número tres.
Mike Jones, (en la gran jugada defensiva de su historia profesional) lo detuvo en la yarda primera; Dyson estiró su cuerpo todo lo que la naturaleza le permitió.
La imagen final es la de dos jugadores en la plenitud deportiva: Jones con la espalda contra el césped, aferrado al cuerpo del rival.
El jugador más valioso fue Kurt Warner que lanzó para cuatrocientas catorce yardas (récord en un Super Bowl).
E incluso los Tennessee Titans, aún hoy encuentran algo positivo en aquella derrota: fueron el primer equipo en igualar una desventaja de dieciséis puntos, durante una Super Bowl.