Sofia Coppola

[1]​ Dirigió Las vírgenes suicidas y en 2003 ganó un Premio Óscar a mejor guion original por Lost in Translation, además de ser la tercera mujer en la historia en ser nominada a mejor director por la Academia de los Óscar.

Tras abandonar la universidad, Coppola creó una línea de ropa llamada Milkfed, que actualmente solo se vende en Japón.

La carrera cinematográfica de Sofia Coppola comenzó a muy temprana edad, ya que siendo un bebé apareció en la película El padrino en la escena del bautismo interpretando a Michael Francis Rizzi, y en El Padrino II aparece como un niño inmigrante.

Su papel más conocido fue el de Mary Corleone en El padrino III (1990), en un papel que estaba pensado inicialmente para Winona Ryder, quien no pudo participar debido a una enfermedad,[5]​ y recibió muchas críticas negativas.

Posteriormente, llegaría su reconocimiento a nivel mundial con Las vírgenes suicidas (1999)[7]​ y, más adelante, Lost in Translation (2003).

Sofia Coppola con el elenco de la película The Beguiled en el festival de Cannes.