Antes había trabajado en una zapatería, en una empresa metalúrgica y fue decoradora de cerámicas.
Dueña de un cuerpo escultural, le permitió lucirse como media-vedette en las tablas porteñas junto a grandes capocómicos como Osvaldo Pacheco, Carlos Perciavalle, Jorge Porcel, Jorge Corona, Alberto Olmedo, Javier Portales, Carlos Sánchez, Juan Carlos Calabró, entre otros.
Estrenó numerosas obras propias con toques eróticos y musicales que le permitieron ser la acreedora del Premio Revelación en Carlos Paz.
En la pasarela lució prendas de lujosos diseñadores como Roberto Piazza.y Bruno Salas.
En cuanto a su vida privada tuvo un romance con el bailarín Jorge Real (su compañero en su época "punk") y con el músico Pappo, Rodrigo Bueno, Cacho Castaña y Joaquín Galán (del dúo Los Pimpinela.