Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos

Al finalizar la Primera Guerra Mundial, la disolución del Imperio austrohúngaro permitió la unión de varias comunidades eslavas de los Balcanes en un nuevo país, que reunió las antiguas monarquías serbia y montenegrina con territorios del Imperio austro-húngaro.

[10]​[8]​[9]​ Además, Bulgaria, vencida en la contienda mundial, tuvo que ceder algunos enclaves poblados por unas setenta mil personas.

[14]​ La ciudad de Rijeka (del italiano: Fiume) fue declarada ciudad-Estado libre,[13]​[11]​ pero pronto fue ocupada y anexada en 1924 por Italia.

[11]​[nota 2]​ La frontera rumano-yugoslava se trazó dividiendo el Banato entre los dos países, acto que dejó minorías en las dos naciones.

[19]​[20]​ En general, los políticos croatas consideraban a sus colegas serbios del antiguo reino como faltos de educación y atrasados, mientras que estos calificaban a los políticos croatas inestables en sus posturas y faltos de fuerza moral.

[21]​ La visión de cómo debía organizarse la administración del Estado no era, además, uniforme, perfilándose dos tendencias claras: la centralista y la federativa.

[7]​[9]​ En total, los territorios del nuevo país habían perdido casi dos millones de habitantes entre 1912 y 1918.

[34]​ El campesinado, por su parte, había sufrido una gran transformación en la guerra: influido por los cambios de la contienda y las nuevas ideologías, exigía reformas que acabasen con su anterior sumisión a la burguesía y la burocracia estatal, que consideraba explotadora.

[35]​ En los territorios austrohúngaros, reclamaba una reforma agraria inmediata, mientras que en Serbia y Montenegro solicitaba crédito barato.

[36]​ En Bosnia y Dalmacia, con un sistema aún semifeudal, la entrega de la tierra a los labradores acrecentó la producción.

[38]​ Eran las primeras votaciones que se celebraban en el país tras casi dos años de existencia y seis Gobiernos distintos.

Por su parte, Nikola Pašić, el principal político serbio, mantenía su ideología panserbia y parecía incapaz de comprender la idea yugoslava.

[40]​ La negativa de Radić a participar, sin embargo, lo favoreció: le otorgaba una mayoría suficiente para desarrollar su política.

[42]​ Pronto, sin embargo, los contrarios al centralismo propusieron reformas constitucionales, que no fructificaron.

[52]​[53]​ Aprobada por una mayoría simple,[51]​ la Constitución exigía tres quintos del Parlamento para poder ser modificada, porcentaje que nunca se alcanzó.

[56]​[57]​[nota 9]​ En estas votaciones, quedó muy reducido el grupo parlamentario agrario serbio y desaparecieron los comunistas, perseguidos.

[60]​ Al quedar implicado su secretario en una conspiración contra el Estado con apoyo extranjero, Radić huyó del país con pasaporte falso en julio de 1923.

[62]​[63]​[59]​ Este dimitió en marzo de 1924, pero no consiguió que el rey accediese a convocar nuevas elecciones; se mantuvo al frente del Gobierno merced a parte de los demócratas encabezados por Pribićević, que se escindieron del partido —fundaron el Partido Democrático Independiente— y lo sostuvieron temporalmente, aunque ya se encontraba en minoría.

[65]​[64]​ Radić fue arrestado en diciembre en virtud de la misma legislación que había permitido la prohibición del partido comunista, aprovechando que aquel había hecho ingresar al Partido Campesino Croata en la Krestintern, dominada por la Internacional Comunista.

[40]​[69]​[70]​[50]​ Este cambio no mejoró, sin embargo, las relaciones entre Radić y los partidos serbios, aunque sí rebajó la tensión temporalmente.

[76]​[77]​ El antiguo centralista a ultranza Pribićević se coligó con Radić en la oposición al Gobierno tras los comicios.

[78]​[74]​[nota 11]​ El Parlamento entró en una fase de creciente estancamiento y tensión entre los adversarios políticos tras este acuerdo entre opositores.

[79]​ La oposición era durísima,[77]​ sobre todo la de Radić, y el Gobierno se negaba en redondo a hacer concesiones, agravándose la crisis.

[84]​[85]​[86]​ Tras las muertes, los diputados opositores se retiraron del Parlamento,[82]​[85]​ al que negaron validez; exigieron la abolición de la Constitución y la convocatoria de una nueva asamblea constituyente, a la vez que mantenían un programa errático y contradictorio.

[96]​ El resto de partidos se negaron también a aceptar las exigencias del dirigente croata.

[96]​[99]​ El país había tenido una historia política turbulenta desde su fundación, con veinticinco cambios de gabinete en diez años.

[40]​ Francia      Gran_Bretaña      Checoslovaquia      Rumanía      Grecia     Turquía      Austria      Hungría      Italia      Alemania Según Hoptner, p.

[107]​[79]​ Eran, sin embargo, las regiones más ricas y que menor devastación habían sufrido durante la guerra mundial.

[109]​ La administración, que quedó fundamentalmente el manos de los serbios del antiguo reino salvo en Eslovenia,[108]​ no fue capaz de crecer a la velocidad que lo hizo la población del Estado (3 millones en Serbia en 1912, 4,5 en 1913 y 12 tras la guerra mundial).

[110]​ Los contratos estatales y obras públicas se concedieron desproporcionadamente a empresas serbias del antiguo reino.

Alejandro I de Yugoslavia , regente serbio durante la Primera Guerra Mundial y rey yugoslavo desde la muerte de su padre en 1921, conjugó su deseo de unificar el país con una incoherente política de enfrentamiento de los grupos políticos. Tras proclamar una dictadura real en 1929 que no logró resolver los problemas políticos y económicos de la nación, fue asesinado por un terrorista opositor en 1934.
El origen de los territorios del nuevo Estado eslavo. Austria-Hungría Cisleitania («Austria») Transleitania («Hungría») Bosnia y Herzegovina Otros Reino de Serbia Reino de Montenegro Bulgaria
SERBIA Países antes de 1914
ITALIA Países tras la Primera Guerra Mundial Fronteras de posguerra Fronteras del nuevo reino yugoslavo
Nikola Pašić , veterano primer ministro y principal político serbio, defendió fundamentalmente una política panserbia y centralista, opuesta al federalismo. Fue el principal adversario de Stjepan Radić , aunque acabó formando Gobierno con él poco antes de su muerte.
Stjepan Radić , principal político croata y de la oposición a la administración centralista. Su asesinato en el parlamento en 1928 desató la crisis política definitiva que llevó al rey Alejandro a establecer una dictadura real en 1929.
Anton Korošec , principal político esloveno, recibió el encargo real de formar Gobierno tras el asesinato de Radić, pero no logró superar la crisis política; su gabinete de coalición cayó por las intrigas parlamentarias habituales.