Plaza de Oriente

Además de los citados edificios, esta plaza monumental alberga diferentes jardines histórico-artísticos.

La más aceptada alude a su situación geográfica, al oriente del Palacio Real.

Por extensión, este edificio ha pasado a ser conocido como Palacio de Oriente.

A pesar de que este edificio no se concluyó hasta 1850, su fachada occidental, la que da a palacio, fue un condicionante en todo momento en el trazado de la plaza.

En 1842, se barajó la posibilidad de realizar una plaza rectangular con cabecera curvada, cerrada por seis manzanas simétricas.

Esta planta fue finalmente incorporada, si bien se redujo el número de manzanas a dos, una a cada lado del teatro, según el diseño definitivo de Narciso Pascual y Colomer (1844).

Los jardines de la plaza han sufrido importantes variaciones a lo largo del tiempo.

[1]​[2]​ Sí se conservó, en medio del aparcamiento, la base de una atalaya islámica.

Está integrado por una estatua ecuestre del monarca, realizada en el siglo XVII por Pietro Tacca, y un pedestal con diferentes motivos escultóricos y dos fuentes, que datan del siglo XIX.

Sus autores fueron los escultores de cámara Francisco Elías Vallejo (1782-1850) y José Tomás (1795-1848).

Asimismo, Tomás realizó la figura de un anciano vertiendo agua sobre una urna, simbolizando un río.

En la base del monumento, hay dos fuentes con forma de concha, en los lados este y oeste.

La solución dada por el físico consistió en hacer maciza la parte trasera y hueca la delantera.

Se trata de la primera escultura ecuestre del mundo con esta disposición.

Estas estatuas, realizadas en piedra caliza, se distribuyen en dos hileras, que surcan el recinto en dirección este-oeste, a ambos lados de los jardines centrales.

La tradición sostiene que las estatuas fueron recolocadas porque Isabel de Farnesio, madre del futuro rey Carlos III, tuvo una pesadilla en la que las figuras caían desde la cornisa, matando a varios miembros de la familia real.

En 2021 se sometió a un nuevo saneamiento, colocando en esta ocasión una verja perimetral[3]​.

Al este se halla la calle de Lepanto, que les presta su nombre.

La brevedad del reinado de José Bonaparte impidió avanzar más en el citado proyecto, que fue finalmente desestimado por los monarcas que le sucedieron y sustituido por el de una gran plaza cerrada, conectada con el entramado de calles del centro histórico, a través del Teatro Real.

En su diseño, el edificio se concebía como el punto de referencia de una plaza porticada, proyecto que fue abandonado cuando las obras iban ya muy avanzadas, dado que desentonaba con la estética del conjunto.

El edificio fue proyectado por Juan Gómez de Mora entre 1611 y 1616, quien le imprimió un austero sello herreriano.

Placa de azulejos con el nombre de la plaza del ceramista Alfredo Ruiz de Luna
Plaza de Oriente a mediados del siglo XIX
Edificios de viviendas construidos en la segunda mitad del siglo XIX , una vez aprobado el proyecto definitivo de Narciso Pascual y Colomer .
Espacio peatonal construido sobre la calle de Bailén . El soterramiento en 1996 de esta vía supuso la unión de la plaza de Oriente con el Palacio Real .
Los jardines se disponen en la actualidad en parterres, siguiendo el modelo barroco .
Detalle del monumento con el Palacio Rea l en segundo plano
Hilera con varias de las estatuas
Monumento a Ángel Melgar en los jardines de Lepanto
Vista parcial de la fachada oriental del Palacio Real , desde uno de los leones situados en la base del monumento a Felipe IV .
Perspectiva nocturna de la fachada del Palacio Real que da a la plaza.
Fachada occidental del Teatro Real , que da a la Plaza de Oriente.
Vista nocturna del teatro.
Restos de una atalaya del siglo XI , que se exhiben en el aparcamiento subterráneo de la plaza de Oriente.