Sirve para establecer conductas complejas que aún no existen en el repertorio comportamental de un individuo.
El moldeamiento se utiliza cuando el sujeto (frecuentemente niños o personas con discapacidad intelectual) no saben realizar la conducta porque les resulta compleja.
Por ello, no se ofrece un refuerzo o reforzador positivo cuando consigue hacer la acción.
Así, se va reforzando una a una, primero las elementales y progresivamente, las más complicadas, apoyadas en las anteriores.
Ya habiendo establecido las líneas curvas, el maestro empezará a reforzar las que sean más rectas, y así sucesivamente.