Nació en Vevey (Suiza) en el seno de una familia protestante.
Pasó a percibir una pensión de la Iglesia para difundir el catolicismo en esta región fronteriza con Ginebra, en aquella época capital del protestantismo.
[3] Fue una mujer emprendedora y se lanzó en varias aventuras empresariales que fracasaron todas.
Rousseau dejó Les Charmettes y a Madame de Warens por negarse a compartirla con un nuevo amante, pero nunca la olvidó.
[3] Tras unos años fuera de Francia, regresó en 1767 e intentó volver a contactar con ella, pero descubrió que había fallecido arruinada.