El 28 de mayo de 1262 en Clermont, Francia, se casó con el príncipe Felipe de Francia, quien ocho años después se convirtió en Felipe III de Francia.
De su matrimonio nacieron: Acompañó a su marido en la que sería la Octava Cruzada y murió por una caída de caballo que sucedió en Cosenza, Calabria, Italia, cuando volvía de ésta, el 11 de enero de 1271 estando embarazada del que podría haber sido su quinto hijo.
Ella murió 17 días después a consecuencia de la caída y una probable septicemia postparto.
Al haber muerto lejos de su tierra recibió el rito funerario mos teutonicus.
[2] Fue enterrada inicialmente en la Catedral de Cosenza pero más tarde fue trasladada a la necrópolis real de la Basílica de Saint-Denis y su tumba fue profanada al igual que muchas otras durante la Revolución francesa en 1793.