[5] Los objetivos proclamados por la organización son:[6] promover la cooperación monetaria internacional, comercio internacional, reducir la desocupación, conseguir tasas de cambio sustentables, lograr crecimiento económico, y otorgar razonablemente recursos a países miembros en dificultades económicas.
Las cuotas son aportes realizados por los países miembros al fondo común de la organización.
[8] El nuevo orden económico que proponía el representante estadounidense y, según se supo más tarde, comunista y espía de la Unión Soviética,[9] Harry Dexter White, reposaba en tres reglas: Por lo tanto, el papel del sistema monetario internacional es promover la ortodoxia monetaria para que se mantenga un contexto favorable al desarrollo del comercio mundial, tras conceder préstamos a algunos países en dificultades en el contexto de la reconstrucción después de la Segunda Guerra Mundial.
Según sus estatutos, sus objetivos son «fomentar la cooperación monetaria internacional; facilitar la expansión y el crecimiento equilibrado del comercio internacional; fomentar la estabilidad cambiaria; contribuir a establecer un sistema multilateral de pagos para las transacciones corrientes entre los países miembros y eliminar las restricciones cambiarias que dificulten la expansión del comercio mundial; infundir confianza a los países miembros poniendo a su disposición temporalmente y con las garantías adecuadas los recursos del Fondo, dándoles así oportunidad de que corrijan los desequilibrios de sus balanzas de pagos sin recurrir a medidas perniciosas para la prosperidad nacional o internacional, para acortar la duración y aminorar el desequilibrio de sus balanzas de pagos».
Durante las negociaciones de Bretton Woods, el representante británico, el economista John Maynard Keynes, sugirió la creación de una institución más importante, una verdadera Banca Central Mundial que emitiese una moneda internacional: el «bancor».
Esta proposición fue rechazada porque habría significado para los Estados Unidos, una pérdida de su influencia con el dólar.
Otorga temporalmente aquellos recursos financieros a los miembros que experimentan problemas en su balanza de pagos.
El costo que pagan los prestatarios está subvencionado con los recursos obtenidos de la venta de oro propiedad del FMI, más préstamos y donaciones que los países miembros conceden al FMI con ese fin.
Sin embargo, esta tradición está cada vez más cuestionada, y la competencia para estos dos puestos puede abrirse para incluir a otras y otros candidatos calificados de cualquier parte del mundo.
El primer subdirector gerente del FMI, el segundo al mando, tradicionalmente ha sido —y es hoy en día— un estadounidense.
[14] Para esto último, está llevando a cabo una prueba del sistema de advertencia temprana, dando advertencias y dictando políticas a los países de manera privada.
El FMI había prestado poca atención al deterioro de los balances de los sectores financieros, los posibles vínculos entre la política monetaria y los desequilibrios mundiales y la expansión del crédito.
El FMI no había visto los principales componentes subyacentes de la crisis en gestación.
El presidente ruso Vladímir Putin también ha destacado este problema, pidiendo una reforma del FMI para que sea más rápido en la toma de decisiones efectivas en un entorno financiero muy cambiante rápidamente.
En 2007, los informes del FMI afirman que "las perspectivas a medio plazo de Islandia siguen siendo envidiables".
[30] Otras fuentes le han criticado puntualmente sus políticas sobre medio ambiente[31] y alimentación.
Otros críticos del FMI se enfocan en que este también llega a acuerdos con dictadores sin importar su signo ideológico.
El reto principal es mantener el ritmo de las reformas en curso con vistas a reducir el tamaño del Estado".
Un informe del FMI alaba la buena gestión económica de la Libia del coronel Gadafi, le anima a "continuar mejorando la economía", mencionando su "ambicioso programa de reformas".