Un dentista y cazarrecompensas alemán, el doctor King Schultz (Christoph Waltz), consigue liberar a Django Freeman (Jamie Foxx), un esclavo negro vendido a los hermanos Speck (James Remar y James Russo).
Después de "comprar" a Django (demostrando su gran habilidad con la pistola), Schultz se vale de él para encontrar a los proscritos más buscados del Sur como los tres hermanos Brittle (antiguos esclavistas que oprimieron a Django), vivos o muertos, sobre los que pesan sendas recompensas.
Es allí donde Schultz descubre el talento de Django como tirador nato, al dar a Big Daddy en la cabeza desde una distancia considerable.
El doctor, asqueado por las vejaciones que ha presenciado, no lo tolera y da muerte al terrateniente.
Luego el propio doctor es asesinado, lo que genera un brutal tiroteo masivo en la mansión durante el que Django mata a gran parte de los hombres de Candie.
En un último flashback se ve la vez en que Django aprendió a usar la pistola y cómo, al ver su gran habilidad, Schultz declara que Django será recordado como "la pistola más rápida del sur".
Jonah Hill interpreta a un "jinete encapuchado", miembro de un grupo supremacista blanco.
Zoë Bell, Michael Bowen, Robert Carradine, Jake Garber, Ted Neeley, James Parks y Tom Savini interpretan a los rastreadores de Candyland.
[7] Inicialmente, Sacha Baron Cohen iba a formar parte del reparto con un pequeño cameo, pero finalmente no apareció por problemas de agenda.
Tarantino afirmó que quería «hacer películas que trataran del horrible pasado de Estados Unidos con la esclavitud, pero como lo hacen los spaghetti westerns, no como las películas de temática social.
Es la primera película de Tarantino no montada por Sally Menke, fallecida en el año 2010.