Por su parte, Thomas Bopp observaba el cielo con un telescopio, cuando percibió un objeto no catalogado que resultó ser el cometa.
La mayoría de los cometas a esta distancia son apenas perceptibles, y su actividad no es apreciable, pero la cola del Hale-Bopp era observable.
Internet desempeñó un papel determinante alimentando el interés público, hasta ahora sin precedentes, sobre el Hale-Bopp.
A medida que el cometa se aproximaba al Sol, continuaba resplandeciendo, brillando con magnitud dos en febrero, y mostrando un creciente par de colas, con una formada por gas azul apuntando directamente hacia el Sol y la otra cola formada por polvo amarillo curvándose a lo largo de su órbita.
Podría haber sido más impresionante de lo que fue si hubiese pasado tan cerca de la Tierra como lo hizo el cometa Hyakutake (C/1996 B2) en 1996, su cola habría ocupado todo el cielo y habría sido más brillante que la luna llena.
Tras pasar por su perihelio, el cometa se movió hacia el hemisferio celeste sur, y para mucha gente, el espectáculo había terminado.
El récord anterior lo poseía el Gran Cometa de 1811, que permaneció visible durante casi 9 meses.
Llegado este punto sería muy difícil distinguirlo del gran número de galaxias lejanas que tienen un brillo similar.
La órbita del cometa se acortó considerablemente, y volverá al sistema solar interno dentro de 2380 años.
Sin embargo aún existe cierta controversia en torno a que algunas observaciones puedan ser solo explicadas por la presencia de un núcleo secundario.jgº En muchas culturas los cometas han sido vistos, históricamente, como malos presagios y se han tratado con mucho recelo.
Entusiastas del fenómeno ovni como el clarividente Courtney Brown, llegaron rápidamente a la conclusión de que había una nave espacial siguiendo al cometa.
Meses más tarde, la secta Heaven's Gate tomó la aparición del cometa como una señal para llevar a cabo su suicidio colectivo; alegaron que dejaban sus cuerpos terrenales para viajar en la nave espacial que seguía al cometa.
Para casi todo el que lo vio, el Hale-Bopp era sencillamente una bonita y espectacular visión en los cielos al atardecer.
Tuvo también un brillo superior a la magnitud 0 durante ocho semanas, más tiempo que cualquier otro cometa en los últimos mil años.
Este cometa tardará más de dos mil años en volver a visitar el Sistema Solar interior y nuestro planeta.